Entre el ser y el río heracliano, ambos en eterno devenir, ¿quién nos asegura que somos nosotros los que no podemos bañarnos dos veces en el mismo río y no que es el río el que pueda echar a andar de una vez, fuera de nuestra necia permanencia?
DIALÉCTICA EN EL ARTE
Etiquetas: MicrocuentosSe dice que el artista incorpora tanto de su propia obra, que llegado a un punto, no puede distinguirse qué cosa produjo a quién. Así explicaban en el pueblo que el pintor cuya fama los había devuelto al mapa, anduviera con caballetes, pomos de pintura, fotografías, lienzos, modelos, pinceles, bocetos, lápices y trapos, todos pegados a sus espaldas y a sus miembros, sin que pudiese reconocerse a uno de otro, tornándose la principal atracción que hizo que el pueblo figurara además en la guía de lo extraño y maravilloso.
BREVE INMORTALIDAD
Etiquetas: MicrocuentosHabía creído que el fin físico de la vida se daba después de que la persona cumplía “su misión” en la Tierra. Descubrir cuál era dicha misión daba la ocupación necesaria para alejar a la parca y así mantenerse inmortal. Después de todo —pensaba—, la ignorancia de la muerte otorga cierta licencia sobre la duración de la vida y mientras más se ignore para qué se está en el mundo, más inmortal se es, ya que “la misión” se cumpliría al final. Por eso vivió el presente y lo arriesgó hasta sus máximas consecuencias, encontrándose con la muerte luego de dos semanas de alocado descontrol, en un accidente de auto, a sus apenas veintitrés años.
Durante un tiempo, testigos ocasionales aseguraron ver un fantasma en la zona de la catástrofe. Un vidente explicó que tendría algo pendiente pero que no, no pudo entenderle ni una sola palabra.
Durante un tiempo, testigos ocasionales aseguraron ver un fantasma en la zona de la catástrofe. Un vidente explicó que tendría algo pendiente pero que no, no pudo entenderle ni una sola palabra.
EL OLVIDO
Etiquetas: Micro relatosLe dijeron que para saber qué quería de su vida, debía pensar en el tipo de epitafio que le gustaría tener el día de su entierro. Pensó que un mármol era muy poco para todo lo que deseaba y por eso se dedicó a fundar una ciudad y que se emplazaran monumentos con su nombre, se levantaran escuelas con sus retratos al lado de los de los próceres, se hicieran plazas que estuviesen dedicadas a su póstuma memoria y para asegurarse el elogio y la vanagloria de sus pobladores, compró el diario local y tuvo a los escritores de empleados, evitando cualquier digresión. Finalmente, murió. Pero un incendio arrasó con todo el poblado y la única referencia que quedó es esta historia, que ni siquiera se sabe si es cierta.
ALGÚN CIELO
domingo, 13 de febrero de 2011
Etiquetas: Micro relatos
Porque la creación literaria no es más que desentrañar en un lenguaje coherente toda la intuición o vivencia que se tiene sobre algo, pasarlo del estar siendo en el alma a la burda racionalidad del ser. Por eso muchas veces, me entristece mi obra o las obras de otros y concluyo que el arte no es más que nostalgia. En mi infancia había un graffiti que decía “quiero decir cielo, no la palabra cielo”, en el que yo siempre me detenía y pensaba en lo pobres que son las palabras.
ANARQUISMO METAFÍSICO
Etiquetas: Búsqueda de certezas...
Quitarle el orden a la gramática, el sistema a la ciencia, la objetividad al humanismo. Arrancar las estructuras. Abogar por una anarquía del sino.
EUROCENTRISMO
Etiquetas: Reflexiones varias
Necesitamos creer que hay una razón para todo. Pero fuera del paradigma de la razón, tal vez solo se trate del vasto y populoso mundo.
INSURGENCIA
Etiquetas: Micro relatos
Le dijeron que para hallar su destino debía abandonar las opciones conocidas y elegir otras posibilidades nuevas, las desconocidas, porque las conocidas ya se habían transitado en alguna vida anterior y su nueva elección debía ser como un salto al vacío.
Pensó cuáles serían sus opciones conocidas y gradualmente fue abandonando trabajo, familia, lugares, gustos, afectos. Se arrojó a los abismos y sufrió varias muertes de las que regresó liviana, con algo más de sabiduría pero con el siempre conocido interés por comprender. Elegir lo conocido era una tarea tan ardua como ambigua. ¿Debía acostumbrarse a su última nueva vida o debía marcharse también de ella? No lo sabía. Y las posibilidades del mundo seguían allí.
Pensó cuáles serían sus opciones conocidas y gradualmente fue abandonando trabajo, familia, lugares, gustos, afectos. Se arrojó a los abismos y sufrió varias muertes de las que regresó liviana, con algo más de sabiduría pero con el siempre conocido interés por comprender. Elegir lo conocido era una tarea tan ardua como ambigua. ¿Debía acostumbrarse a su última nueva vida o debía marcharse también de ella? No lo sabía. Y las posibilidades del mundo seguían allí.
LA ETERNA INICIACIÓN
sábado, 25 de diciembre de 2010
Etiquetas: Micro relatos
En la primera parte de su vida, aprendió esquemas de supervivencia —resistir la adversidad, desear lo mínimo necesario, no esperar nada de los otros, etcétera— que debió desechar en la segunda parte de su vida, ya que estos mecanismos no eran tan efectivos en la sociedad más amplia, que tenía un poco de todo. Aquí se encontró con que ya era viejo para saber tan poco del mundo y la vida, pero demasiado joven como para poder descifrarlo. Invirtió años tratando de entenderlo y cuando más o menos lo hizo, creyó transitar la tercera parte de su vida, en la que comprendía lo que debía hacer, pero en la que se encontró con que sus viejos hábitos volvían a atraparlo en los viejos esquemas de supervivencia. ¿Cómo vivir, entonces? Si escapaba de sí mismo volvía a caer en sí mismo, pero si buscaba cambiar, la incertidumbre volvía a encerrarlo en lo que antes le había dado resultado y volvía al sí mismo al que estaba habituado, pequeño y previsor, por temor a perderse. La respuesta se le aparecía como un salto al vacío. Ignoraba si de su coraje, su voluntad, su confianza o qué, saldrían las alas que le permitirían volar.
AMBIGÜEDAD DEL SÍMBOLO
Etiquetas: Micro relatos
Antes tenía la certeza de que si encontraba el símbolo los telones del mundo caerían y la realidad se abriría ante mí desvelada, pura, absoluta. Recorrí el mundo buscándolo. Toleré su imperfección con la convicción de que si no pronto, antes de morir, lo vislumbraría y la verdad sería la compañera del paso último. Fue, como dije, mi certeza, el motor de mi búsqueda. Hasta que una mañana desperté entre extraños que hablaban una de las tantas lenguas del mundo y busqué algo que reflejara mi rostro para saber quién era, qué hacía allí. El reflejo me devolvió un rostro envejecido y pensé que así debía verse la muerte. Conmovida por la nostalgia, deseé regresar a las tierras de las que había partido, olvidándome por primera vez de mi quimera. Morí antes de regresar. Tal vez en algún lugar había hallado el símbolo y lo ignoré por la certeza de que debía buscarlo. O tal vez no se tratara de un símbolo único sino de pequeños y constantes símbolos, más bien parecidos a señales que me marcaban un camino. Esto fue lo que pensé mientras me alejaba con la muerte, mirando hacia atrás.
ADIVINACIÓN
Etiquetas: Reflexiones varias
La consulta a los arcanos para saber qué decisión tomar no siempre nos orienta en la mejor dirección. Como en el sueño de Agamenón que solo sirve para fomentar el heroísmo de Aquiles, puede ocurrir que nuestra acción sea influida para favorecer el protagonismo de otro. O quizás debamos aceptar que no siempre saldremos victoriosos y que la adivinación nos orientará a ese mal paso del que debemos aprender a levantarnos.
DIALÉCTICA DE LA VIDA
sábado, 20 de noviembre de 2010
Etiquetas: Reflexiones varias
He sentido también la necesidad del suicidio, o al menos, de que la muerte viniese a buscarme pronto. Esperé. Cuando finalmente algo golpeó a la puerta, no era la Parca. Era su opuesta, la vida que estaba llamándome mucho antes.
SITUACIONES DE RIESGO
Etiquetas: Microcuentos
Mi vida es como la de un agente secreto. Todos los días me enfrento al peligro. Por ejemplo: en cuanto apago el despertador, soy consciente del riesgo a electrocutarme. Mi muerte o recibir quemaduras de tercer grado pudieron haber estado programadas para el minuto exacto en que yo extendiese mi brazo para apagarlo. Si sobrevivo al despertador, todavía queda la cafetera, la desconexión de la alarma, el encendido del auto. A mi secretaria le hago probar el café antes de tomarlo yo, porque puede estar envenenado. Y no como nada fuera de los lugares que ya han asegurado mi supervivencia, aunque chequeo las nóminas de los empleados y aún indago sus currículos para asegurarme que no haya algún rebelde entre ellos. No llego al extremo del barbijo porque sé que no buscan a la masa sino solamente a mí. En las horas pico del tráfico, sé que determinadas esquinas o número de chapa me persiguen. Y cuando soy peatón, algunas miradas me advierten que me han marcado para ser la siguiente víctima de un asalto callejero o también, la víctima de una mujer que pretende la más cruel de las agonías. Soy resistente. Estoy muy bien entrenado. Hasta ahora, sigo invicto.
LA VERDAD NO SE IMPONE POR SÍ MISMA
Etiquetas: Microcuentos
El profeta tenía un mensaje para la humanidad, una revelación que le había sido confiada en un sueño. Era una verdad tan sencilla. Transitó las calles de las ciudades compartiéndolo con los transeúntes que quisiesen oírlo. Pero estas personas casuales se preguntaban quién era él y se respondían que simplemente se trataba de un desconocido, un soñador. Entonces el profeta reflexionó que quizás debería realizar una entrada más espectacular y masiva para que su mensaje no fuese asumido como el discurso de un loco y fuese tomado en serio. Es que el mensaje era tan sencillo. Finalmente, cuando estuvo en el momento y el lugar adecuados para hacer la revelación, la hizo. Los presentes se quedaron pasmados ante el púlpito, al igual que los televidentes frente a sus televisores. Los rumores empezaron a levantarse, era una obviedad, dijeron, qué otra cosa podía decir alguien que lo tenía todo. Y masivamente, lo repudiaron.
Así fue como la humanidad siguió a la espera de la verdad, que continuó siempre presente aunque invisible e inaudible a sus ojos y oídos.
Así fue como la humanidad siguió a la espera de la verdad, que continuó siempre presente aunque invisible e inaudible a sus ojos y oídos.
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