DIALÉCTICA DE LA VIDA

sábado, 20 de noviembre de 2010

He sentido también la necesidad del suicidio, o al menos, de que la muerte viniese a buscarme pronto. Esperé. Cuando finalmente algo golpeó a la puerta, no era la Parca. Era su opuesta, la vida que estaba llamándome mucho antes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Fabita, puedo decirte asi. Me hizo acordar a algo que quise escribir y no me salió, cada rostro una historia y de ellas algunas con argumentos casi suicidas. Bueno nos vemos. Chau.

Fabita dijo...

Claro que me podés decir Fabita!
A mí lo de los rostros, me hace acordar a Bioy Casares, que creía que era un desperdicio que hubiesen tantos y diversos rostros.
Pero nunca había pensado lo que me decís, hay historias suicidas detrás de unos cuantos.