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EL FILÓSOFO

sábado, 9 de abril de 2011


Un rengo tropezó en la calle y cayó a unos metros del filósofo que esperaba un taxi. El filósofo lo miró y reflexionó sobre el destino y cómo éste lo había elegido a él para la intelectualidad y al rengo para ser rengo. Un joven se acercó y ayudó al rengo a levantarse y entonces el filósofo pensó sobre la impetuosidad de la juventud y la época de los ideales vírgenes, ya que todavía no se han contrastado con el crudo mundo. Otro hombre que miraba la escena se acercó comentando que habría que demandar al municipio por el estado de la vereda, congraciándose con el rengo que, ya levantado del piso se miraba sus manos lastimadas. El filósofo vio en ese hombre a un sofista, gente práctica y lucrativa, a diferencia de él que se ocupaba de pensamientos universales, libres de ataduras a corto plazo. Una mujer sacó pañuelos descartables y alcohol en gel de su cartera y se los ofreció al rengo para que se limpiara la sangre, le dijo que esa herida se veía mal y que debería hacerse ver. El filósofo pensó en la maternidad y el servicio, propios del género femenino, hasta que el taxi llegó e interrumpió sus pensamientos. El filósofo abrió la puerta, dando una última mirada al grupo, que también lo miró y uno de ellos se adelantó para decirle algo. Pero el filósofo subió al auto, dio la dirección al taxista y se alejó pensando que en la mirada de los otros estaba la confirmación a las propias certezas y que ninguna palabra dicha valía tanto como eso.

DIALÉCTICA EN EL ARTE

domingo, 27 de febrero de 2011

Se dice que el artista incorpora tanto de su propia obra, que llegado a un punto, no puede distinguirse qué cosa produjo a quién. Así explicaban en el pueblo que el pintor cuya fama los había devuelto al mapa, anduviera con caballetes, pomos de pintura, fotografías, lienzos, modelos, pinceles, bocetos, lápices y trapos, todos pegados a sus espaldas y a sus miembros, sin que pudiese reconocerse a uno de otro, tornándose la principal atracción que hizo que el pueblo figurara además en la guía de lo extraño y maravilloso.

BREVE INMORTALIDAD

Había creído que el fin físico de la vida se daba después de que la persona cumplía “su misión” en la Tierra. Descubrir cuál era dicha misión daba la ocupación necesaria para alejar a la parca y así mantenerse inmortal. Después de todo —pensaba—, la ignorancia de la muerte otorga cierta licencia sobre la duración de la vida y mientras más se ignore para qué se está en el mundo, más inmortal se es, ya que “la misión” se cumpliría al final. Por eso vivió el presente y lo arriesgó hasta sus máximas consecuencias, encontrándose con la muerte luego de dos semanas de alocado descontrol, en un accidente de auto, a sus apenas veintitrés años.
Durante un tiempo, testigos ocasionales aseguraron ver un fantasma en la zona de la catástrofe. Un vidente explicó que tendría algo pendiente pero que no, no pudo entenderle ni una sola palabra.

SITUACIONES DE RIESGO

sábado, 20 de noviembre de 2010

Mi vida es como la de un agente secreto. Todos los días me enfrento al peligro. Por ejemplo: en cuanto apago el despertador, soy consciente del riesgo a electrocutarme. Mi muerte o recibir quemaduras de tercer grado pudieron haber estado programadas para el minuto exacto en que yo extendiese mi brazo para apagarlo. Si sobrevivo al despertador, todavía queda la cafetera, la desconexión de la alarma, el encendido del auto. A mi secretaria le hago probar el café antes de tomarlo yo, porque puede estar envenenado. Y no como nada fuera de los lugares que ya han asegurado mi supervivencia, aunque chequeo las nóminas de los empleados y aún indago sus currículos para asegurarme que no haya algún rebelde entre ellos. No llego al extremo del barbijo porque sé que no buscan a la masa sino solamente a mí. En las horas pico del tráfico, sé que determinadas esquinas o número de chapa me persiguen. Y cuando soy peatón, algunas miradas me advierten que me han marcado para ser la siguiente víctima de un asalto callejero o también, la víctima de una mujer que pretende la más cruel de las agonías. Soy resistente. Estoy muy bien entrenado. Hasta ahora, sigo invicto.

LA VERDAD NO SE IMPONE POR SÍ MISMA

El profeta tenía un mensaje para la humanidad, una revelación que le había sido confiada en un sueño. Era una verdad tan sencilla. Transitó las calles de las ciudades compartiéndolo con los transeúntes que quisiesen oírlo. Pero estas personas casuales se preguntaban quién era él y se respondían que simplemente se trataba de un desconocido, un soñador. Entonces el profeta reflexionó que quizás debería realizar una entrada más espectacular y masiva para que su mensaje no fuese asumido como el discurso de un loco y fuese tomado en serio. Es que el mensaje era tan sencillo. Finalmente, cuando estuvo en el momento y el lugar adecuados para hacer la revelación, la hizo. Los presentes se quedaron pasmados ante el púlpito, al igual que los televidentes frente a sus televisores. Los rumores empezaron a levantarse, era una obviedad, dijeron, qué otra cosa podía decir alguien que lo tenía todo. Y masivamente, lo repudiaron.
Así fue como la humanidad siguió a la espera de la verdad, que continuó siempre presente aunque invisible e inaudible a sus ojos y oídos.

UNA VIDA

domingo, 17 de octubre de 2010

Compulsivamente ordenaba todo. Lo que ganaba y lo que perdía y lo anotaba en papeles que ponía en frascos. Hacía un balance diario de todo mientras transcurría su vida. No solo anotaba objetos tangibles, también ponía los nombres de las personas, las ideas, los proyectos, las palabras. Los frascos en los que había cosas que ganaba fueron aumentando hasta que pasó la mediana edad, donde inesperadamente empezaron a aumentar los otros.

REENCUENTRO

sábado, 14 de agosto de 2010

Había deseado volver a ese bar porque allí había tenido una profunda revelación, y ahora que volvía a esa ciudad, finalmente podría hacerlo. Dio un enorme rodeo como la otra vez. Esperó a que se hiciera la hora pico para encontrarlo: afuera, con la calle atestada de transeúntes y adentro, con algunas mesas ocupadas y la parsimonia de los mozos que vestían sus chalecos a rombos. Entró, se acomodó en el mismo lugar, pidió un cortado mediano; todo igual que la otra vez. Puso el mismo libro al costado y esperó. Pero la revelación no llegó. Repasó en su mente si había obviado algo pero todo había sido hecho de la misma manera. Esperó un poco más: nada. Pidió otro cortado, se quedó hasta la hora del cierre que fue pasada la medianoche y entonces sonó un mensaje en su celular. Allí, la profunda revelación le indicaba que volverían a encontrarse, pero no le dejó detalles de cuándo o bajo qué circunstancias.

PROLONGACIÓN DE LA INMORTALIDAD

Permanecemos velados a la muerte mientras vivimos. Tenemos instantes de inmortalidad en los que ella no puede encontrarnos. Un velo de vida nos cubre, y la muerte —que es miope— solamente puede llevarse a los que encuentra. A veces siento que este velo es delgado, demasiado fino y por eso, agacho la cabeza y hasta ando en cuclillas para que no me encuentre. He sentido su aliento de musgos y de líquenes. He visto su sombra. Entonces me he escabullido hacia alguna zona segura, buscando las cercanías de alguien que rebose de vida y que por eso tenga un velo majestuoso. Esto me ha resultado hasta ahora. Como conocedora de este secreto creo que podré permanecer en la inmortalidad por un largo tiempo.

LA LÁMPARA IMPOSIBLE

domingo, 4 de julio de 2010

Aladino frotó la lámpara y pidió aquello que fuese necesario para no tener que padecer como un hombre y poder vivir eternamente cobijado y complacido bajo la protección de Alá. Y entonces el genio que salió de la lámpara y aceptó concederle su deseo lo dotó de abrigo, le dio miembros fuertes, inapetencia de cosas físicas o etéreas y la bendición de la inmortalidad, bajo la tierna mirada del dios de los hombres y las cosas y el tiempo. Y así, Aladino quedó convertido en un fabuloso animal de piedra. Y habiendo sido trasladado a los jardines de Alá, sirve como ejemplo a aquellos fieles que encuentran fatiga en ser lo que son y que no se atreven a experimentar su vida más que a través de los artificios de lo imposible.

IRREFUTABILIDAD

La joven y el anciano hablaban cada uno de sus impresiones sobre la vida. Pero mientras que el anciano podía hablar libremente, la joven era constantemente interrumpida por él, por lo que nunca podía terminar de decir algo. Finalmente, la joven le preguntó por qué la interrumpía, ya que solo se trataba de un intercambio de ideas y no había ninguna necesidad de ser descortés. Entonces el anciano le contestó que él, por ser viejo estaba excusado de la cortesía, por su experiencia en el mundo ya no necesitaba aprender algo nuevo, y por ser hombre, ella no tenía absolutamente nada para decirle. Y tanto su vejez como su experiencia y su sexo eran indiscutibles.

APRIORISMO

Luego de mucho meditarlo y realizar algunos experimentos fallidos, el científico consiguió viajar en el tiempo. Como los físicos en boga sostenían que no se podía ir más que hacia el futuro, viajó al pasado para refutarlos, y fiel al modelo de Wells, solo alteró la variable del tiempo y no la del espacio, retrocediendo doscientos cincuenta precisos años hacia el lugar que aún no ocupaba su actual laboratorio. Regresó al cabo de unos días. Sus colegas lo notaron desorientado y confundido. No consiguieron sacarle palabra alguna y las fotos en su cámara digital revelaban que sí, que había viajado hacia el pasado, pero las tomas fuera de foco y algunos planos que tenían escasa pertinencia como documentos, daban a entender que la misma desorientación que tenía ahora era la que había padecido mientras estuvo allí. Revisaron la máquina del tiempo a fin de encontrar algún desperfecto que diese la pista sobre la demencia del científico. Encontraron, dentro de su notebook, un papel doblado con una inscripción manuscrita que decía: las categorías del entendimiento son a priori, reproducirlas a posteriori conducen a un absurdo cognitivo. La nota estaba firmada por el mismísimo Kant.

LA VIDA ANTERIOR

sábado, 12 de junio de 2010

Quiso indagar quién había sido en su vida anterior. Consultó a brujos y videntes que le dieron interpretaciones distintas sobre si debía buscarse como hombre o como mujer o bajo qué forma. Leyó libros sobre evolución o involución de las almas, meditó con yoga y también recurrió a la hipnosis y a algunos alucinógenos. Le recomendaron viajar para buscar residuos ancestrales que le mostraran el camino. Al cabo de unos años regresó con la certeza de que el sexo era indistinto y que lo que determinaba quién se fue, es la cercanía entre la fecha de muerte y nacimiento y el radio geográfico, que generalmente no se extendía a más de ochenta kilómetros. Rastreó por Internet quiénes habían muerto cercanos a su fecha de nacimiento y al lugar donde nació y le quedó un listado de unos veintidós nombres. Entre esos veintidós nombres, el suyo propio se desprendía desde apenas unos minutos antes de nacer. Así recordó que nunca había muerto.

FILOSOFÍA APLICADA

sábado, 27 de junio de 2009

Leyó que Schopenhauer trabajó su voluntad para hacerse dueño de sí mismo, llegando a reafirmar su personalidad. Lo puso a prueba. En poco tiempo descubrió que no sólo logró ser dueño de sí mismo, sino que además había logrado adquirir algunas otras personalidades.

REALIDAD VIRTUAL

Toda su vida soñó con ser un héroe. Cuando descubrió la realidad virtual, creó un avatar que reunía todas las condiciones que anhelaba: altruismo, invulnerabilidad, discernimiento asertivo entre el bien y el mal, heroísmo incansable. Todas las tardes entraba a ese mundo ficticio y jugaba a no ser sí mismo —ese sujeto absurdo que nunca había elegido— y se transformaba en el otro, el que sentía que la realidad le había arrebatado. En la realidad virtual podía olvidar eso. Y también al niño que hacía dos días se había suicidado por una mala mercancía que le vendió.

EL CAMBIO Y LA CAUSA EFICIENTE

sábado, 6 de junio de 2009

Había leído que la causa eficiente aristotélica era aquel agente externo a la cosa, que hacía que la cosa cambiase, dentro de una especie de plan divino, en el que nada estaba dado por azar. Entendió que ella era así, y que su necesidad de amor, era lo que la impulsaba a buscar una y otra vez a ese agente externo que finalmente la hiciera florecer.

ZENÓN

Tuve una pesadilla. Soñé que moría y que en el instante previo a la muerte —ese instante en el que se vislumbran las imágenes de lo que se ha sido—, me sumergía en las aporías de Zenón. Así, en mi sueño volvía al término medio de mi vida, pero antes de poder llegar, me detenía en la mitad de los recuerdos, y nuevamente en la mitad, y otra vez, y así quedaba siempre en el término medio desde el cual jamás me había movido. El umbral de la muerte estaba en la otra dirección; intenté alcanzarlo inútilmente.

PARMÉNIDES

domingo, 31 de mayo de 2009

En febrero, inició una peregrinación que debía finalizar veinte años después, en la misma fecha y el mismo lugar en el que la había empezado. Durante dieciocho años, caminó errático los lugares del mundo, y al décimo noveno, se preocupó por reconocer dónde se hallaba y establecer cálculos de proximidad o lejanía con su punto de origen. Y aquí empezaron los verdaderos problemas de su viaje, ya que al ser el punto de origen también el punto de destino, no podía asegurarse de haber partido alguna vez. Reflexionó aún que si el mundo es una esfera parmenídea, un punto es todos los puntos y entonces, el movimiento se anula deliberadamente, dejándolo en la incertidumbre sobre qué es lo que había hecho esos últimos veinte años. Desesperado, se miró en un espejo de agua: tampoco había envejecido.